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TRUCOS

El tiempo elegido, no tiene que ser productivo


El tiempo es tuyo 

Cierra los ojos por un momento y trae a la conciencia aquellas cosas que te gustaría hacer, que son posibles, pero que quizá, por falta de tiempo, no las puedes incorporar en tu vida diaria 

Te traemos una serie de puntos que pueden ayudarte a incorporar nuevas rutinas en tu día a día y que te sientas más cerca de aquello que necesitas  

Antes de empezar, este post no va de ser eficiente ni de sacar provecho, sino para que puedas gestionar mejor tu tiempo y disfrutar de aquello que realmente estás eligiendo por placer.  

1.- Date permiso para poder disfrutar 

No podremos sacar tiempo para nosotros/as si no nos permitimos disfrutar. A veces tenemos tan interiorizado que tenemos que ser productivos/as, competentes, eficaces, etc. que no nos concedemos el espacio para poder hacer algo que nos gusta, sin ninguna otra finalidad que disfrutar. Por ello, lo primero sería cambiar la creencia antigua por otra que nos de flexibilidad y bienestar.  

2.- Lápiz y papel 

Anota en algún sitio lo que quieres hacer, sin límite. Da igual lo que sea y el tiempo que te va a llevar hacerlo. En este apartado tan sólo haremos una lluvia de ideas de esas cosas que sentimos dentro y que nos hacen felices. 

3.- Ordena 

Ahora es el momento de poner orden al listado anterior (por inmediatez, por facilidad, por tener más recursos actualmente disponibles, etc.). Puedes ayudarte de colores y agrupar esas ideas según el criterio que elijas. A partir de aquí, te proponemos que a cada una de esas elecciones le concedas un espacio único, es decir, un folio en blanco, una nota en el móvil, etc., para que puedas dedicarle tu atención exclusiva sin que interfiera ninguna otra. Es el momento de profundizar en cada una de ellas. Mira a ver qué pensamientos o emociones despierta. 

4.- Revisa a tu Padre Crítico interior 

De vez en cuando es necesario detenernos y escucharnos. ¿Se activa algún pensamiento que se está oponiendo a tu propósito? Es importante volver al punto 1, recordarnos que tenemos derecho a disfrutar. 

5.- Distracciones 

Para que puedas seguir con lo planificado, de forma paralela, no podemos perder de vista precisamente esa programación. A veces, sin ser conscientes, nos distraemos de nuestros propósitos, ponemos excusas, porque seguimos sintiendo que no podemos utilizar el tiempo en algo que no forme parte de “lo que hay que hacer”. Con esta idea, te aseguro que no podremos incorporar otras cosas que nos hagan sentir bien, ya que estaremos dando vueltas, sin darnos cuenta, en la exigencia y perfección. 

6.- Descanso sin autoboicot 

Dentro de nuestro tiempo de trabajo, es importante establecer unos descansos. Pero reales. Si durante unos minutos nos alejamos de la fuente de la responsabilidad, de la obligación, que nos sirva realmente como relajación. No nos ayuda si nos tomamos un descanso, pero seguimos en el bucle del trabajo. 

7.- Comparte tus gustos 

Que podamos hablar sobre lo que nos gusta hacer es importante, es concederle la atención que se merece, saliéndonos de nuestro rol profesional y permitiéndonos que salga la parte nuestra de libertad, de deseo, de juego, de disfrute.  

 8.- Ordena tu entorno 

Revisa con qué estás viviendo 😊 y si consideras que no te está aportando nada salvo ocupar un espacio vital que necesitas para otras cosas, es momento de decir adiós 

9.- Repasa los puntos 2 y 3 

Pasado un determinado tiempo, es importante volver a lo que escribimos, a lo que nos propusimos, para actualizarlo. Lo que en su momento era de un modo, puede ser que ahora sea de otra manera. Reordenando también concedemos flexibilidad a nuestra vida.   

10.- Todo a la vez, NO 

Si queremos hacer varias cosas al mismo tiempo no vamos a concentrarnos, por lo que dejemos de proponernos ser máquinas que llevan a cabo procesos internos complejos. Nosotros/as vamos paso a paso, primero una cosa y luego… otra, centrándonos en la que estamos,  

 

Ya sabes… AQUÍ Y AHORA, lo demás también tendrá su tiempo 

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