Mediación Familiar

La mediación familiar surge como método alternativo de resolución de conflictos existentes en la familia. El terapeuta, mediador, aparece como persona neutra, imparcial y cualificada, que actúa analizando la situación familiar y de convivencia, con el objetivo de ayudar a negociar acuerdos y que se llegue a una resolución de la problemática.

En la mayor parte de los casos con este tipo de conflicto, se debe a una situación de pareja que repercute a los hijos. Las tres principales razones por la que rompen las parejas son: “los problemas de comunicación”, “las diferencias en la forma de entender o ver la vida” y los problemas derivados de la “ausencia de demostraciones afectivas”.

Muchas veces el deterioro de la pareja no se puede resolver y por tanto se deriva en una separación o divorcio. Hay otras parejas que, sin embargo, opta por continuar y buscar alternativas; y antes de la ruptura definitiva optan por la mediación. Por lo tanto, la intervención está centrada en establecer una negociación que permita llegar a acuerdos, haciendo que la posible separación no se convierta en un obstáculo ni para ellos ni para los hijos. En caso de que sí hubiera problemas y obstáculos, el mediador trata de conseguir que se mantenga una relación abierta y equilibrada. Porque, aunque la pareja acabe, la familia permanece y debe cuidarse.

Fases de la mediación familiar

Primeramente, se da una fase de premediación para definir los compromisos y objetivos que se pretenden seguir, también esas primeras entrevistas persiguen exponer el problema y comprender cómo la situación de la pareja ha llegado a ser como es en el momento presente. Es decir, cómo han llegado a plantearse la ruptura. Se genera un clima de confianza y se tratan de bajar los niveles iniciales de tensión existentes en la pareja.

En la fase de negociación se establecen los puntos de acuerdo y de disputa, sabiendo cuál es el orden que debe seguir la mediación.

En conclusión, la mediación supone que los participantes afronten conjuntamente la búsqueda de soluciones a los distintos problemas de reorganización familiar. Es importante que no se considere un fracaso en ningún momento la búsqueda de soluciones, aunque no se llegue a acuerdos.